LA GUÍA MÁS COMPLETA DE
NUESTRA GOLOSINA PATRIA

AQUI VA LA COLUMNA IZQUIERDA

¿Estamos viviendo la edad de oro del alfajor argentino?

¿Estamos viviendo la edad de oro del alfajor argentino?




El alfajor atraviesa uno de los momentos de mayor exposición de los últimos años. A la fuerte competencia entre marcas se suma una creciente presencia en redes sociales, donde nuevos lanzamientos, degustaciones, rankings y debates impulsan un fenómeno que trasciende al producto y se convierte en una verdadera tendencia cultural.

La magnitud del mercado ayuda a entender este crecimiento. Según datos citados por Infobae, durante 2025 en Argentina se consumieron alrededor de 12 millones de alfajores por día, una cifra que refleja la enorme presencia de este producto en la mesa de los argentinos y el potencial que sigue teniendo la industria.

En una entrevista publicada por Infobae, Mariano Bonaventura, presidente de una empresa de la industria alfajorera, define al sector como un mercado "complejo y competitivo", donde ya no alcanza con ofrecer un buen producto. Según explica, las empresas deben diferenciarse constantemente para lograr posicionarse en un escenario cada vez más saturado. Además, destaca que la distribución representa un desafío permanente debido a que el alfajor es un alimento con una vida útil limitada, lo que exige una operación logística muy eficiente.

Mientras tanto, la conversación sobre alfajores no deja de crecer en internet.El producto pasó de ser una golosina tradicional a ocupar un lugar destacado en redes sociales gracias a los lanzamientos permanentes, las reseñas, las comparaciones entre marcas y el interés de una comunidad cada vez más activa de consumidores y creadores de contenido. Esa combinación permitió que el alfajor se instalara como uno de los temas gastronómicos con mayor presencia digital en el país.

El interés por el alfajor también abre una oportunidad para la industria nacional. Sin embargo, el camino hacia los mercados internacionales continúa presentando desafíos. Bonaventura sostiene que exportar requiere resolver cuestiones logísticas vinculadas a la conservación y distribución de un producto con vencimiento relativamente corto, además de competir en mercados donde el alfajor todavía busca consolidar su presencia.

Con una oferta cada vez más amplia, nuevos productores, innovación constante y una comunidad que comparte, opina y descubre alfajores todos los días, el sector vive un momento de gran dinamismo. Todo indica que el alfajor argentino continúa fortaleciendo su lugar tanto en el mercado como en la conversación cotidiana de miles de personas.

La pregunta queda abierta: ¿estamos viviendo la verdadera edad de oro del alfajor argentino?

VOLVER